Fundación Abogados de Atocha | 3 marzo 2024.

Luis Ramos Pardo

Tenía otro despacho en Alcalá de Henares. Era una persona seria, o al menos eso parecía. Casi siempre estaba callado. En silencio. También cuando trabajaba. Era una persona muy serena en todo lo que hacía. No se alteraba. Fue uno de los primeros en pedir ayuda. Y lo hizo sin sobresaltos. Sin aparente nerviosismo. Lo que allí ocurrió se le clavó en lo más profundo, como a todos, pero él prefirió guardárselo para sí mismo. El 24 de enero tenía 37 años.